El nuevo Chelsea es cosa de Oriol Romeu
En las crónicas deportivas del pasado Chelsea-Valencia nadie se olvidó de Drogba, Mata y Sturrridge. Fueron artífices del 3-0 en Stamford Bridge y a su lado Oriol Romeu pasó desapercibido.
Canterano del Barcelona, en verano trasladó su residencia hasta Londres porque se veía preparado para jugar al máximo nivel. En la Ciudad Condal las opciones eran pocas por la mucha y contrastada competencia del centro del campo. A los Xavi, Iniesta, Busquets y Keita se han unido Cesc y Thiago, demasiados por delante se diría el joven de 20 años.
Fue una de las peticiones personales de Villas-Boas junto a Juan Mata. El exvalencianista entró directamente en el once, no así Romeu. Delante tenía por un lado a Obi Mikel y por otro a Frank Lampard.
Lo suyo es un nuevo ejemplo de memorización del manual de instrucciones para mediocentros en la Masía, es decir, pedir la pelota ya desde el comienzo de la jugada para tocarla y moverla sin complicaciones a uno o dos toques entre el medio y la delantera. Cuando es hora de defender pues toca eso de presionar, anticipar y recuperar con criterio la posesión del esférico. Si no pusiéramos nombre personal a estas líneas fácilmente nos iríamos al equívoco pensando en Busquets o Xavi. Aunque físicamente distintos, Romeu es un clon que interpreta a imagen y semejanza de sus mayores el fútbol.
Por la armonía del grupo Villas-Boas no quiso desde el primer día armar toda una revolución. De entrada no se entremetió en los roles del vestuario, especialmente con los más veteranos como Terry o Lampard. Durante los primeros meses las intervenciones de Romeu eran tímidas y esporádicas, apareciendo en algunas apuestas por la Premier League. Aparecía por el césped como de repente se iba al banquillo o la grada.
La crisis de resultados en los últimos meses fue la excusa perfecta para introducir savia nueva en el once. Un cambio ha sido significativo. El catalán ha sentado a Lampard.
El símbolo de los blues era el foco de atención de la prensa británica porque con los octavos de final de la Champions en juego, Villas-Boas prescindía del medio inglés. Atípica era la imagen del ocho en el banquillo con cara de pocos amigos. La arriesgada apuestas ha sido todo un éxito. El ex del Barça encadena tres partidos como titular (‘Wolves’, Newcastle y Valencia), en los que se ha repetido resultado: tres cero favorable para los londinenses. El portugués ha salvado la cabeza, el equipo gana, está en los octavos de la Champions y ya es cuarto en la Premier League.










