
Muchos nos tememos que este Mundial 2010 va a pasar a la historia como el campeonato donde se han dado más empates como resultado final de los partidos, pues dos de las mejores selecciones, dos de las consideradas como posibles candidatas a la victoria final y dos de las que cuentan con algunos de los mejores jugadores del mundo, han empatado a cero y no han sido capaces de ofrecer a todos los aficionados el partido vistoso, de buen juego, de alternativas, en definitiva, de goles que son la esencia de este deporte.
La mejor ocasión del partido la tuvo Cristiano Ronaldo en el minuto 10, en un tiro lejano que se estrelló en el poste y a continuación, prácticamente, desapareció del encuentro, posiblemente huyendo de la dureza empleada por la defensa marfileña, que acabó por sacarle de quicio y en un pique con Demel el colegiado le enseño la amarilla.
Drogba, en los minutos que participó, no tuvo ocasiones, a pesar, que como todo el equipo, peleó y luchó para conseguir el gol que les diera la victoria y que a punto estuvieron de conseguir en algunas de las internadas de su extremo Gervinho, que trajo en jaque a la defensa lusa, especialmente durante la segunda parte.
De Portugal, poco que decir, con CR9 desaparecido la mayor parte del encuentro, el equipo no tuvo la serenidad para tener el balón y con un juego más de toque, más preciosista, contrarrestar el ímpetu marfileño, por lo que ha ido un poco a remolque y sus ocasiones, salvo la ya comentada de Cristiano, han sido más bien escasas.
Como decimos, para las dos selecciones las espadas están en alto y va a depender de como gestionen los próximos encuentros, para saber quien acompañará a Brasil a la siguiente ronda, pues Corea del Norte, a priori, tiene pocas posibilidades de dar la sorpresa.