La selección de futbol de Brasil aterrizó este jueves en Sudáfrica en silencio y a toda velocidad igualmente como salió de su país.
“El entrenador (Dunga) sólo dijo una cosa cuando llegó el equipo”, informó el presidente del Comité Organizador Local, Irvin Khoza, que se encargó de recibir la selección brasileña: “Estamos preparados”.
Al no más aterrizar en el país sede del Mundial, la canarinha abordó el autobus que los dirigió directamente al hotel donde se concentrarán durante el Mundial 2010. Este hotel permanecerá ballado para que los jugadores estén alejados de los aficionados y de la prensa, el hotel cuenta con una piscina cuya agua permanecerá a 32 grados tal y como lo solicitó el cuerpo técnico.
